curso de chef

La cocina es habilidad y arte, pero también precisa conocimiento y saber qué productos son los más indicados por sabor, aroma y textura, para combinar con el resto. Solo gracias al asesoramiento fruto de la experiencia de un gran chef podremos crear un menú excelente para nuestro restaurante o contentar de grata manera a los invitados a un evento.

Un asesoramiento 360 en la restauración

La clave del éxito de un servicio de restauración no puede resumirse en un único aspecto o apartado, sino que es la consecuencia de un equilibrio entre el buen servicio y una calidad de producto y elaboración excelente. Para conseguir esto, el primer paso es contar con un chef asesor gastronómico como Gabriela Tassile, la cual lleva varios años trabajando en el mundo de la gastronomía desde Madrid. Esta asesora gastronómica, además, ha colaborado constantemente en el mundo de la restauración y en la puesta en marcha de proyectos, como la renovación de cartas y menús de restaurantes que ya estaban en marcha, pero que necesitaban una actualización gastronómica para elevar la calidad de su servicio.

Pero este trabajo de asesoramiento es llevado siempre con humildad y responsabilidad, ya que Gabriela Tassile lleva años asumiendo que cada dueño y cada restaurante tienen unas necesidades diferentes. El asesoramiento gastronómico incluye: la formación del personal, la parte creativa y la producción de las recetas, manual de tareas, trabajo fotográfico y la búsqueda de productos y proveedores. Entre sus éxitos más recientes se encuentra lograr la Q de calidad en el hotel Do Castro en Cuntis, la creación de las cartas del restaurante para Marina Ventura y la transformación de un restaurante latino a una carta de tapas y raciones españolas en Washington DC.

El servicio de un chef privado siempre es una garantía

Cuando no se cuenta con el personal adecuado para un servicio puntual de alta cantidad, lo mejor es contratar a un chef privado en Marbella y Sotogrande. Este servicio privado es la forma ideal de librarnos de las preocupaciones de la comida en eventos que se encuentren por la zona de Marbella y Sotogrande.

Normalmente para poder ofrecer un servicio de calidad, es posible contar con eventos generalmente de un número reducido de comensales, concretamente de entre 2 a 50 personas. A diferencia de un servicio de catering, que determina siempre ciertos menús y platos preconcebidos, el servicio de un chef privado asegura una atención y platos personalizados, con ingredientes y una presentación siempre según las necesidades del cliente. Al celebrarlos en un espacio como la propia casa del cliente se tendrá una mayor tranquilidad y comodidad que en un restaurante.

Los productos de calidad

Al igual que tener un buen asesor o chef privado es necesario contar con productos realmente buenos. Los quesos manchegos, por ejemplo, tienen una denominación de origen clara que asegura la calidad necesaria para un producto 100% auténtico. La oveja de la que se obtiene la materia prima debe ser manchega y acompañada de un proceso artesanal cuidado, alejado de toda fabricación procesada.

El queso manchego tiene un sabor, textura y color característico que va desde el color marfil-amarillento hasta el blanco; su sabor es un poco ácido, pero también fuerte y sabroso. Este producto no debería faltar en ninguna cocina que se precie, permitiendo así poder hacer cientos de recetas en las que aportar un toque distintivo y autóctono.

Encontrar el punto deseado de sabor, a veces es difícil sin un condimento característico, por ello para dar con esa sensación que despierte todo nuestro sentido, es necesario guardar en la despensa algunas salsas picantes. Pero como todo lo que hemos mencionado, no  nos referimos únicamente a la típica salsa barbacoa o picante convencional, sino a una salsa que además contenga ingredientes originales y que sorprendan gratamente. 

Las más reseñables son la piña picante, el ají amarillo y el habanero:

  • Piña picante: queda fenomenal con el pescado a la plancha o el pollo, indispensable a su vez en cualquier barbacoa que se precie. Su sabor es algo dulce, con algún tono cítrico y varios matices aromáticos.
  • Ají amarillo: esta salsa se puede aprovechar para hacer, por ejemplo, vinagretas diferentes o acompañarla para dar un toque de sabor profundo a las verduras.
  • Habanero: con esta salsa picante hay que tener cuidado, porque si nos pasamos, no podremos disfrutar 100% de ella. Con unas pocas gotas, su intenso sabor dará el punto necesario para triunfar con sopas, guisos y carnes.
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