Si alguna vez te has planteado cómo influyen las inversiones que llevas a cabo en tus campañas de publicidad en tu estado financiero, entonces has de estudiar en detalle el concepto de ROI (Retorno de la Inversión). A fin de cuentas, cualquier estrategia que se ponga en marcha en materia de marketing y de comunicación tiene como objetivo dar a conocer la marca en aras de disparar el volumen de ganancias. Por consiguiente, hoy queremos profundizar en este término y ayudarte a aumentar el margen de beneficios. Algo que te otorgará un mayor control en la gestión de tu capital como empresa en pro del crecimiento corporativo a corto y a largo plazo.
Qué es el ROI y cómo se calcula
El mundo de los negocios está plagado de términos que, a ojos de un emprendedor medio, escapan a su comprensión. Cuando dichos conceptos están relacionados con el marco financiero, documentarse en aras de controlarlos resulta esencial, l. Lo cual nos lleva directamente a hablar del conocido como ROI (Return Of Investment o Retorno de la Inversión).
Así pues, el ROI es un indicador con el cual puedes calcular los beneficios netos que se obtienen en cada una de las inversiones que vayas a hacer con tu empresa, incluyendo las campañas de publicidad. Un valor que se mide de manera porcentual y que te ayudará a pulir detalles en acciones futuras con el objetivo de aumentar el margen de ganancias gradualmente.
Por consiguiente, es obvio que calcular el ROI es una cuestión de suma relevancia en lo relativo al marco económico. Pero, ¿cuál es la fórmula de este indicador? Muy sencilla: (Beneficio Neto / Inversión) x 100 = ROI. Un cálculo simple que has de tener en mente desde el mismo momento en el que estés planteando nuevas estrategias para dar a conocer tu marca en el mercado.
Problemas al calcular el ROI
Ahora bien, por muy sencilla que sea la fórmula del ROI, hay ciertas complicaciones que se suelen producir al calcularlo. Conocerlas es el primer paso para ponerles una solución contundente, tomando las riendas de tu emprendimiento de una vez por todas. Motivo por el que queremos hablar de algunos de los retos más habituales.
Uno de ellos es el hecho de que las inversiones se solapen, dificultando la capacidad de determinar qué beneficio viene de cada una. De igual modo, hay beneficios que van más allá de lo económico, ganando en cuestiones como la autoridad de marca, el prestigio en tu propio sector o en la fidelidad de los clientes. Lo cual muchas veces deja ganancias intangibles.
Sea como sea, tener una mera estimación del ROI es más que suficiente en la gran mayoría de los casos. Es evidente que cuanto más precisa sea, más fácil te será corregir errores o aprovechar los aciertos en tus futuras campañas. No obstante, incluso cuando no se obtenga el ROI con total claridad, siempre va a ser un buen indicador en el que basarse durante la toma de decisiones como empresa.
Estrategias para aumentar el ROI
Obtener un ROI inferior a lo esperado es una de las grandes decepciones que te puedes llevar como empresario. No es para menos: cuando se hace un gasto en una campaña publicitaria, se espera que tanto el dinero como el esfuerzo depositado tengan sus recompensas. Por suerte, si esto te sucede, hay ciertas acciones que te ayudarán a mejorar los resultados.
En este orden de ideas, uno de los consejos que te queremos dar es que pongas los cinco sentidos en las analíticas. Es decir, que midas todos los gráficos existentes para conocer cuáles son las estadísticas concretas asociadas a tus inversiones. ¿Te va mejor en redes sociales? ¿Ganas más con el email marketing? No importa: lo que importa es que identifiques tus fortalezas para invertir más en ellas.
Asimismo, es fundamental que conozcas en detalle a tu público objetivo y, una vez lo encuentres, que pongas en él todo tu interés. No intentes convencer a personas que jamás serán tus clientes. Mejor quedarse con quienes ya tienen curiosidad hacia tu marca. Todo ello sin dejar de innovar, experimentando con nuevas campañas que efectivamente deriven en el esperado aumento del ROI.






